“Chocó, Patrimonio que Enamora” es un borondo consciente por los patrimonios culturales y ambientales que construyen nuestra identidad. Es un recorrido que reconoce tanto aquellos bienes y saberes que han sido declarados oficialmente patrimonio, como aquellos que, aunque no figuren en ningún decreto, habitan nuestra cotidianidad y sostienen lo que somos. Esta propuesta nace desde la experiencia directa con el territorio. He tenido la oportunidad de caminarlo, sentirlo y escucharlo. Desde la fotografía no busco únicamente registrar lo visible, sino resignificarlo y declararlo también desde la imagen. Cada fotografía se convierte en un acto de reconocimiento y, al mismo tiempo, en una postura: afirmar que lo nuestro tiene valor, incluso cuando aún no ha sido nombrado como tal. Aquí el patrimonio no es solo una categoría institucional; es memoria viva, práctica diaria, paisaje que respira, gesto heredado, palabra que permanece. Es lo que ya está reconocido y también lo que está pendiente por reconocer. Esta galería es, entonces, una declaración amorosa y consciente: lo nuestro, lo mío, lo que somos. Una invitación a mirar el Chocó no solo como territorio, sino como herencia viva que merece ser celebrada, protegida y también declarada.
PRÓXIMAMENTE.....