Alcanzando Sueños: Mayra Vargas Jefe Cultural para la sucursal Quibdó del Banco de la República

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Mayra Vargas Porras Jefe Cultural para la sucursal Quibdó del Banco de la República

Soy Mayra Vargas Porras, nací y crecí en Quibdó, estudie toda la primaria y la secundaria en el IEFEMP, es decir que desde el Kinder estuve bajo la formación impartida por las Hermanas de la Presentación y un excelente grupo de docentes adscritos a dicha institución.

En esa primera etapa de mi vida, que considero fue una de las mejores, soñé con muchas cosas, una de ellas fue ser personera de mi institución y hacer parte activa del Gobierno Estudiantil, recuerdo que convoque a mi mejor amiga Sandra Mosquera Marmolejo y acepto lanzarse conmigo en ésta aventura, también busque las que creí eran nuestras mejores fórmulas para nuestro relevo e invitamos a Anny Marcela Peña y a Virney Chalá, y juntas realizamos un trabajo en equipo tan bonito, que tuvo como resultado, ganar las elecciones con una votación masiva; reconozco que fue la primera vez que lloré de alegría, la felicidad que sentí con ese primer triunfo de mi vida fue sencillamente abrumadora.

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Mayra Vargas acompañando uno de los Talleres de Arte (Agrupación Rancho Aparte) que imparte el banco dictados por Enamórate del Chocó para niños

Algún día también soñé con ser cantante (risas), y me uní al coro del colegio que era dirigido por el profesor “Pacho” Contó, con él, no solo aprendí de música, también aprendí a creer y a trabajar duro por lo que queremos; recuerdo que un día nos dijo que grabaremos un CD de villancicos chocoanos, que no teníamos recursos, ni equipos sofisticados, ni tiempo suficiente y que por eso requería de todo nuestro apoyo, éramos un grupo de niñas, poco entendíamos del tema de grabaciones, sin embargo dijimos que sí y nuestros padres estuvieron de acuerdo; las jornadas de trabajo eran largas, todo el día y buena parte de la noche encerradas en un estudio de grabación improvisado, repitiendo cuantas veces fuese necesario cada una de las estrofas; culminamos el proceso y luego de unos meses llegaron los CDs a nuestras manos, en ese momento, fui tan feliz que me volví monotemática, me preguntaban: “¿cómo estás?” y respondía: grabé un CD de villancicos, veni escuchalo” (risas).

Cuando culminé mis estudios de bachillerato, gracias al esfuerzo de mis padres, tuve la oportunidad de irme a estudiar a Bogotá, la reconocida “ciudad de las oportunidades” y si que lo fue para mí; allá, decidí estudiar una carrera nueva, de muy pocos profesionales y extraña para muchos, Sistemas de información, Bibliotecología y Archivística en la Universidad de la Salle, y cuando cursaba quinto semestre se me metió que tenía que trabajar y encontré mi primer trabajo en Corpoica, cuando llegó la época vacacional simplemente renuncié y me vine para mi casa (risas), cuando terminaron las vacaciones volví a buscar trabajo e ingresé a trabajar a la Biblioteca Agropecuaria de Colombia donde estuve poco más de un año; posteriormente tuve la oportunidad de trabajar en un proyecto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD y el Departamento Nacional de Planeación – DNP desde donde hacíamos interventoría a las Regalías; estando allí me gradué como Profesional en Sistemas de Información, Bibliotecóloga y Archivista y empecé a soñar con retos más grandes y con regresar a mi tierra donde todo estaba por hacer.

Dos años más tarde, ingresé a trabajar al Departamento Administrativo de Seguridad DAS, como Coordinadora del Archivo de Inteligencia, en ese momento dicha institución ya se encontraba en proceso de supresión, lo que fue un gran reto para mí, puesto que sobre ella y sobre los procedimientos que dicha institución adelantaba, estaban puestos los ojos de todo el país. Estando allí, decidí fortalecer mi formación profesional e ingresé a estudiar en la Universidad Católica de Colombia, donde me gradué como especialista en Formulación y Evaluación Social y Económica de Proyectos.

Durante los 10 años que viví en Bogotá, siempre estuve esperando la oportunidad de regresar a Quibdó, con el objetivo de aportar al desarrollo de la comunidad, a partir de mi formación académica y personal; recuerdo que en mi infancia siempre iba a la biblioteca del Banco de la República, admiraba la labor social que desempeñaban, y un día me dije, que rico seria trabajar aquí; y aunque trabajé en otras entidades públicas y privadas, nunca perdí de vista las ofertas laborales que publicaba el Banco; estando en Bogotá me presenté al cargo de Jefe Cultural para la sucursal Quibdó por primera vez en el año 2011, lastimosamente no pasé, y en el 2013 abrieron nuevamente la convocatoria, me presenté y ya llevo cuatro años sirviendo a mi comunidad, a través de los programas y proyectos que desarrolla el Área Cultural del Banco de la República.

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Regresar al Chocó, estando vinculada a una entidad como el Banco que trabaja sobre la base de la transparencia, es el mejor comienzo en un territorio donde todo se mueve por compromisos y favores políticos, manejar recursos y tener la plena tranquilidad de gestionar y ejecutar proyectos de formación educativa y cultural, que realmente benefician a la comunidad que lo necesita es satisfactorio; llegar a Quibdó cobijada por la política, el respaldo y la formación en valores que el Banco de la República ofrece a todos sus empleados, fortalece mis principios y me hace sentir aún más fuerte para sobrevivir en una sociedad donde la crisis en valores es transversal a la misma y donde la mayoría de los recursos para inversión en espacios de sano esparcimiento para niños y jóvenes han tomado otros rumbos.

Desde el Área Cultural del Banco de la República, nos esforzamos por trabajar con toda la comunidad, tanto urbana como rural, vinculando desde niños hasta adultos mayores, fortaleciendo temas de lectura, escritura creativa, arte, música, resolución de conflictos, valores, entre otros, le apostamos al desarrollo de proyectos que generen impacto positivo en la comunidad, a fin de aportar nuestro grano de arena en la transformación y la construcción de una sociedad con capacidad participativa.

En la actualidad, gracias a uno de los tantos programas de formación para líderes del Pacífico Colombiano que ofrece la Corporación Manos Visibles, me encuentro cursando la Maestría en Gobierno y Políticas Públicas en la Universidad EAFIT, oportunidad que me ha permitido fortalecer mi formación profesional y repensar mi labor hacia la comunidad.

Finalmente puedo decir que debo todo lo que soy a Dios y a mis padres, de ellos aprendí a tener confianza en mí misma, a ser responsable, arriesgada y autónoma.

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